El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, tiene la firme intención de retirar a su país de la ambiciosa iniciativa china conocida como la «Nueva Ruta de la Seda». Esta decisión marca un significativo giro en la política exterior colombiana, alejándose de un acuerdo que había sido impulsado por la administración saliente de Gustavo Petro.
La noticia fue revelada por Nate Morris, el candidato a embajador de Estados Unidos en Bogotá, durante una audiencia ante el Senado norteamericano celebrada el pasado miércoles 5 de agosto de 2026. Morris afirmó que el futuro mandatario colombiano, cuya asunción está prevista para este viernes, le comunicó personalmente su voluntad de poner fin al memorando de entendimiento con el gigante asiático.
Este acuerdo, firmado en mayo de 2025 por el gobierno de Gustavo Petro y el presidente chino Xi Jinping, buscaba profundizar la cooperación bilateral en diversas áreas. La «Ruta de la Seda» o Belt and Road Initiative (BRI) es un ambicioso plan de Pekín para expandir su influencia global a través de inversiones masivas en infraestructura, comercio, tecnología y desarrollo.
La postura de De la Espriella se alinea con la visión de Washington, que presiona a los países para que elijan entre sus socios comerciales y estratégicos. Según Morris, «todas las naciones tienen que tomar una decisión, si es Estados Unidos o China, con quien quieren hacer negocios», reflejando la creciente polarización geopolítica y la competencia entre ambas potencias mundiales por la influencia en la región.
La eventual salida de Colombia de esta iniciativa china representa un paso importante en la redefinición de sus alianzas internacionales y podría tener repercusiones en el tablero geopolítico latinoamericano, donde la presencia de China ha crecido exponencialmente en las últimas décadas.
Fuente original: Infobae

