La Policía de Bolivia despejó el jueves una ruta central con gases lacrimógenos frente a un grupo de manifestantes, en el marco de protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Las movilizaciones cumplieron tres semanas y mantuvieron bloqueos en al menos40 puntosde las principales carreteras del país, mientrasLa Pazpermaneció bajo resguardo militar y policial.
Agentes policiales detuvieron anueve personasenCochabamba, después de que un grupo arrojó cartuchos de dinamita contra los uniformados durante el operativo para liberar la vía. EnLa Paz, aunque los comercios funcionaron con normalidad, el transporte público fue escaso y elPalacio Presidencialquedó bajo estricta vigilancia.
De esta manera, el gobierno intentó abrir un corredor humanitario para garantizar el abastecimiento de oxígeno medicinal, alimentos y combustible. El presidente delColegio Médicoadvirtió que los hospitales públicos quedaron sin insumos esenciales para atender a los pacientes, y el personal delHos

Fuente original: Infobae