La Federación de Fútbol de Nueva Zelanda (NZF) anunció un giro drástico en su postura respecto a la cúpula de la FIFA. En un comunicado reciente, la entidad oceánica confirmó que retira su respaldo a la reelección de Gianni Infantino como presidente del máximo organismo del fútbol mundial. Además, hizo un llamado explícito a una revisión independiente de la gestión de la organización, en un momento de crecientes cuestionamientos.
Esta decisión se produce en medio de una profunda crisis de confianza generada por el controvertido proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). Dicha iniciativa, impulsada por el propio Infantino, buscaba abrir la puerta a inversores privados para la explotación de una porción de los derechos comerciales de las competiciones de la FIFA. El plan, que implicaba la venta de aproximadamente el 20% de esos derechos por una suma cercana a los 4.200 millones de dólares, generó un fuerte rechazo por parte de confederaciones como la UEFA, la AFC (Asia) y la Concacaf (Norte, Centroamérica y Caribe), quienes criticaron la falta de transparencia y la ausencia de consulta a las federaciones miembro. Finalmente, el proyecto fue desestimado.
Desde la NZF argumentaron que, tras una «cuidadosa consideración», llegaron a la conclusión de que ciertas decisiones y acciones dentro de la FIFA han minado la confianza y profundizado la división en el fútbol a nivel global. Por ello, consideran indispensable una revisión externa que permita restaurar la credibilidad y la fe en la administración del deporte rey. Nueva Zelanda se suma así a una lista creciente de asociaciones que le han quitado el apoyo a Infantino, entre las que se encuentran la Asociación de Fútbol de Irlanda, Finlandia, Gales, Inglaterra, Suecia, Serbia y Países Bajos.
Sin embargo, el actual presidente de la FIFA aún cuenta con importantes pilares de apoyo. Tanto la Confederación Africana de Fútbol (CAF) como la Confederación Sudamericana (Conmebol) han ratificado su respaldo a la continuidad de Infantino. A estas se suman declaraciones de «pleno apoyo» por parte de países como Qatar, Marruecos, Egipto, Mauritania, Líbano y Sudán. Incluso el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, intervino públicamente para defender a Infantino, destacando el éxito del Mundial de 2026 y calificando su posible reemplazo como un «terrible error».
A pesar de los desafíos y las crecientes críticas, Gianni Infantino mantiene su intención de postularse para un cuarto mandato en el Congreso de la FIFA, programado para marzo de 2027, buscando consolidar su liderazgo en un escenario cada vez más polarizado.
Fuente original: Infobae




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