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Juicio por los Cuadernos: el ex policía Bacigalupo declaró que Centeno le contó haber visto bolsos repletos de euros camino a Olivos

14/05/2026 4 min de lectura Por Redacción
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Jorge Bacigalupo, el ex sargento retirado de la Policía Federal que custodiaba en su domicilio los ocho cuadernos del remisero Oscar Centeno, volvió a ser protagonista este jueves en el juicio oral que se sigue contra la ex presidenta Cristina Kirchner, ex funcionarios y empresarios acusados de integrar una red de sobornos durante el kirchnerismo.

Durante su testimonio, Bacigalupo recordó que Centeno le había relatado en alguna oportunidad que, en uno de los tantos traslados que realizaba con el entonces funcionario de Planificación Federal Roberto Baratta, notó que en el asiento trasero del vehículo había bolsos que contenían billetes de 500 euros. Según el relato que el testigo reprodujo en la sala, Centeno le habría dicho: «Una de las veces que lo llevaba a Baratta a la Quinta de Olivos abrí uno de los bolsos y estaban llenos de billetes de 500 euros. Tengo una tentación de robármelos». A lo que Bacigalupo afirmó haberle respondido: «Negro, no vas a llegar vivo ni a Maipú ni a Libertador, ni se te ocurra». El episodio fue traído a colación por el representante de la Unidad de Información Financiera, Mariano Galpern.

El testigo, de 81 años, también reafirmó que Centeno le acercó una caja sellada con cinta de embalar para que la guardara en su casa, sin abrirla, debido a los conflictos que atravesaba por entonces con su ex pareja, Hilda Horovitz. Bacigalupo señaló que, si bien no abrió la caja en ese momento, «tenía una idea bastante clara de lo que había adentro». Recién un año y medio más tarde se la entregó al periodista Diego Cabot, ocasión en la que se abrió por primera vez y se descubrió que contenía los célebres cuadernos.

En cuanto al vínculo entre Centeno y Horovitz, Bacigalupo explicó —siempre en base a lo que el propio remisero le habría contado— que la mujer se presentó ante el juzgado federal de Claudio Bonadio, donde tramitaba una causa vinculada a la compra de gas licuado durante el kirchnerismo, y lo denunció. Además, agregó que Horovitz habría exigido dinero tanto a Centeno como a Baratta a cambio de su silencio, y que con esos fondos habría adquirido un departamento. «Estoy repitiendo todas palabras del señor Centeno», aclaró el testigo. Finalmente, señaló que Centeno terminó denunciándola por extorsión.

La audiencia, celebrada en la Sala AMIA del subsuelo de Comodoro Py en el barrio porteño de Retiro, arrancó con una advertencia del presidente del Tribunal Oral Federal 7, Enrique Méndez Signori. El magistrado informó que al cierre de la jornada anterior había quedado un micrófono encendido por error y que en la grabación se escuchó un insulto. El responsable fue identificado como el abogado José Manuel Ubeira, defensor del imputado Oscar Thomas, quien habría llamado «hijo de puta» a alguien mientras creía que el micrófono estaba apagado.

Méndez Signori señaló que desconoce tanto la motivación como el destinatario del agravio, pero advirtió formalmente a Ubeira que debe abstenerse de realizar manifestaciones que resulten injuriosas o descalificatorias hacia cualquiera de las partes, ya que «conspiran contra el correcto y normal desarrollo de las audiencias». El letrado pidió disculpas y explicó: «Salió el nombre de Stornelli y dije: ‘Sí, ese hijo de puta’. Eso fue lo que pasó».

El propio Oscar Centeno estuvo presente en la sala durante la declaración de Bacigalupo, siguiendo el testimonio desde la primera fila. El testigo, al ser consultado sobre su vínculo con los acusados, fue contundente: «Al que conozco está aquí en la sala», dijo en referencia al remisero arrepentido.

Fuente original: Infobae