Claudia Sbabo, una de las dos jubiladas acreedoras del jefe de Gabinete Manuel Adorni, declaró en Comodoro Py que desconoce los detalles de la venta del departamento de Caballito, propiedad investigada en la causa por enriquecimiento ilícito. Aclaró que la operación inmobiliaria fue gestionada por su hijastro Leandro Miano y Pablo Martín Feijoo, hijo de Beatriz Viegas, la otra acreedora.
Sbabo indicó que el dinero utilizado para comprar la mitad del inmueble en mayo de 2025 fue suyo, y que percibe $350.000 de jubilación. Según su testimonio, la oportunidad inmobiliaria fue facilitada por Pablo Feijoo, amigo de Adorni. Las declaraciones de Viegas y Sbabo, previstas para la semana pasada, fueron postergadas por la defensa de Adorni debido a conflictos con otras audiencias.
Las dos jubiladas deberán explicar el origen de los fondos utilizados para financiar la transacción. En paralelo, Graciela Molina y Victoria Cancio, otras acreedoras, declararon que prestaron 100.000 dólares a Adorni bajo hipoteca privada con interés del 11% anual. El funcionario abonó 30.000 dólares y mantiene una deuda de 70.000, más intereses.
El juez Ariel Lijo dispuso el levantamiento del secreto fiscal y bancario de Adorni y su esposa para analizar sus movimientos financieros. El fiscal Pollicita espera información de organismos públicos para avanzar en la causa. La investigación se centra en determinar si hubo incremento patrimonial injustificado en bienes del funcionario.
Las declaraciones de Sbabo y las otras acreedoras marcan un punto clave en la causa, al revelar vínculos entre el entorno de Adorni y operaciones inmobiliarias. La transparencia en estos testimonios será fundamental para esclarecer los hechos y definir responsabilidades.

