Estados Unidos e Irán preparan una nueva ronda de negociaciones en Islamabad, con el objetivo de acercar posiciones sobre una moratoria del enriquecimiento de uranio iraní y el futuro del estrecho de Ormuz, según informes de medios internacionales.
El presidente Donald Trump confirmó que las conversaciones se retomarían en los próximos días, mientras el gobierno paquistaní propuso un acuerdo que podría poner fin al frágil alto el fuego en la región. La disputa nuclear sigue siendo el punto clave, con Washington exigiendo una moratoria de 20 años y Teherán aceptando un plazo menor de tres a cinco años.
Analistas como Mehran Kamrava, de la Universidad de Georgetown, consideran que existe margen para un compromiso entre ambas posturas. Sin embargo, la posición de Irán sobre el enriquecimiento nuclear, visto como un símbolo de orgullo nacional, complica los avances. Estados Unidos, por su parte, exige la entrega de 450 kilos de uranio altamente enriquecido, aunque Irán se mostró dispuesto a diluirlo.
El estrecho de Ormuz, estratégico para el comercio global, sigue bloqueado por ambos países, generando una crisis internacional que impacta el precio del petróleo. Además, se discuten temas como el cese del apoyo iraní a grupos como Hezbollah y la recuperación de 6000 millones de dólares en fondos bloqueados por sanciones.
El acuerdo de 2015, que establecía una prohibición de 15 años, fue roto por Trump. Ahora, con un alto el fuego temporal y mediaciones de Pakistán, Egipto y Turquía, se busca evitar una escalada. La cuestión nuclear, sin embargo, sigue siendo un desafío para un futuro acercamiento entre ambas potencias.

