La Guardia Revolucionaria de Irán informó haber atacado y secuestrado tres cargueros en el estrecho de Ormuz, generando una escalada de tensión en la región y complicando las negociaciones de paz con Estados Unidos. Según el informe de la UKMTO, dos de los buques tenían bandera liberiana y uno panameña, todos incautados tras ser interceptados por fuerzas iraníes.
El Epaminondas, operado por Technomar Shipping, fue atacado a 15 millas náuticas al noreste de Omán con cohetes y disparos de una lancha rápida. El buque sufrió daños en el puente de mando, aunque no hubo heridos. El Francesca, de bandera panameña, fue incautado a 8 millas al oeste de Irán, mientras que el Euphoria quedó varado frente a la costa iraní tras recibir disparos.
El Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica confirmó la incautación de los buques, señalando que se actuará contra cualquier actividad que afecte la seguridad marítima. Estos incidentes ocurren tras la incautación de un buque iraní por parte de la Marina estadounidense el domingo anterior, exacerbando los conflictos en la región.
El conflicto ha impactado la economía global, elevando el precio del petróleo de 65 a más de 100 dólares por barril. Estados Unidos impuso un bloqueo en el estrecho de Ormuz para evitar que Irán controle el tránsito de embarcaciones, mientras las negociaciones de paz en Islamabad aún no han logrado un acuerdo definitivo.
El presidente Trump recibió una propuesta de Irán con diez puntos, incluyendo indemnizaciones económicas, control del estrecho y enriquecimiento de uranio libre. Aunque extendió la tregua, advirtió que reanudará hostilidades con «armas mejores» si no se alcanza un acuerdo. La situación refleja la fragilidad de la diplomacia en una región clave para el comercio global, donde la tensión entre poderes rivales sigue siendo un riesgo latente.

