El 20 de mayo de 2026, Beatriz Elizabeth Yapura se sometió voluntariamente a la extracción de muestras salivales en el Servicio de Biología Molecular Forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), en un paso clave para la investigación del doble femicidio de las ciudadanas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni, ocurrido en 2016.
La medida, solicitada por el Ministerio Público Fiscal de Salta, se concretó tras tres intentos previos frustrados por la negativa de Yapura, esposa de Santos Clemente Vera, exdetenido por más de diez años por el crimen y luego absuelto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Durante el procedimiento, estuvieron presentes los abogados de Yapura, José Humberto Vargas y Roberto Reyes, así como el perito de parte Gabriel Oscar Boselli, quien viajó desde Buenos Aires. El MPF destacó que la defensa había sido notificada desde abril sobre la necesidad de garantizar su presencia.
En una conferencia de prensa, Yapura expresó su deseo de «vivir en paz» y enfatizó que su único objetivo es «que salga la verdad a la luz». Acompañada por su expareja, Vera, quien fue absuelto en 2023, destacó el impacto del caso en su familia y su rol como madre.
El Ministerio Público Fiscal subrayó que la extracción de ADN forma parte de un proceso judicial que, a más de una década del crimen, continúa incorporando nuevas pruebas. La investigación busca establecer vínculos genéticos con el perfil obtenido en pericias francesas, un paso fundamental para cerrar uno de los casos más complejos de la justicia argentina.

