El crucero MV Hondius, donde se registró un brote de hantavirus con tres muertes y diez casos confirmados, llegó a Rotterdam el lunes para su desinfección. El buque, que transportaba 25 tripulantes y dos médicos, concluyó su viaje tras el desembarque de los pasajeros en Tenerife la semana pasada.
Según las autoridades holandesas, el buque será descontaminado durante al menos tres días, tras completar la cuarentena de los tripulantes. Yvonne van Duijnhoven, directora de salud pública en Rotterdam, destacó que no se han reportado síntomas entre la tripulación y que se realizarán pruebas periódicas durante su aislamiento.
La empresa propietaria del crucero, en declaraciones recientes, confirmó que no planea cambios en sus operaciones y anunció la salida de un nuevo crucero desde Keflavik, Islandia, el 29 de mayo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reiteró que el riesgo global sigue siendo bajo tras el desembarque de los pasajeros y la implementación de medidas de control.
El proceso de desinfección, que se realizará según protocolos holandeses, busca evitar la propagación del virus al exterior. Las autoridades aseguran que los protocolos estrictos de salud pública minimizan el riesgo para la población local.
Este incidente subraya la importancia de los protocolos sanitarios en la industria marítima y el desafío de manejar brotes en espacios cerrados, incluso en contextos internacionales.

