Un importante operativo conjunto entre la Guardia Civil española y la Policía Federal de Bélgica culminó con la detención en Badalona, Barcelona, de un líder narcotraficante de origen belga que era intensamente buscado en 31 naciones por su rol central en el tráfico internacional de estupefacientes y blanqueo de capitales.

El fugitivo, sobre quien pesaba una condena de quince años de prisión en su país, se había establecido en el barrio de Sants, en la capital catalana, desde mediados de 2025. Contaba con una sofisticada red de apoyo que le facilitaba documentación falsa, medios de transporte y protección personal para evadir a las autoridades.

Durante el arresto, los agentes incautaron 3.000 euros en efectivo, varios relojes de alta gama, teléfonos móviles cifrados y la documentación apócrifa que utilizaba para ocultar su identidad. La verificación de sus huellas dactilares, cotejadas con la información remitida por las autoridades belgas, confirmó su verdadera identidad.

La investigación que llevó a esta captura fue iniciada por la Policía Federal de Bélgica en 2025, tras detectar el envío de grandes cargamentos de cannabis desde Estados Unidos con destino a la ciudad de Amberes. Aquella pesquisa derivó en 28 allanamientos donde se secuestraron drogas, dinero y armas, y varios miembros de la organización fueron encarcelados, pero el líder logró escapar.

Ante su huida, Bélgica emitió una solicitud de auxilio internacional que abarcó a una treintena de países, incluyendo España. La Guardia Civil logró finalmente localizarlo y, debido a la peligrosidad del delincuente, se desplegó un amplio dispositivo para su detención en el barrio de San Roc de Badalona. El arrestado ya fue puesto a disposición judicial en España y se espera su extradición a Bélgica.

Fuente original: Infobae