El Gobierno argentino implementó nuevos cuadros tarifarios del gas tras aplicar una bonificación del 25%, una decisión que impactará en las facturas de hogares, comercios e industrias de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. La actualización fue dispuesta por el Ente Nacional Regulador del Gas, que obligó a las distribuidoras Metrogas y Naturgy a reflejar los cambios en la facturación.
En el caso de Metrogas, los usuarios residenciales con consumos anuales de hasta 1.000 metros cúbicos enfrentan cargos variables cercanos a 135 pesos por metro cúbico en la Ciudad, mientras que en la provincia los valores son ligeramente superiores. El esquema combina cargos fijos mensuales y una estructura escalonada que reduce el costo relativo a mayor consumo.
Naturgy, por su parte, estableció cargos fijos superiores a 1.500 pesos para hogares de menor demanda y tarifas variables en torno a 100 pesos por metro cúbico, con incrementos progresivos según la categoría. Ambas empresas deben adaptar sus sistemas para garantizar la aplicación de las nuevas normas.
La medida busca equilibrar la facturación con los ajustes en los precios del gas, un recurso estratégico para la economía nacional. Sin embargo, la bonificación plantea desafíos para las empresas distribuidoras, que deben ajustar sus modelos de cobranza y comunicación con los usuarios.
El anuncio refleja la complejidad del sector energético en un contexto de inflación y presión por la estabilidad de precios. La implementación de estas tarifas marcará un punto de inflexión en la política de regulación del gas, con implicaciones para la vida cotidiana de millones de usuarios.

