El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se vio obligado a suspender la audiencia prevista para el juicio contra el reconocido músico Cristian «Pity» Álvarez. La decisión se tomó luego de que el ex líder de Viejas Locas y Callejeros realizara un cambio abrupto en su equipo legal, designando a los abogados Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro para que asuman su defensa.

Este reemplazo de letrados se produce con el debate oral ya en curso, lo que generó un pedido inmediato por parte de la nueva defensa para frenar temporalmente el avance del proceso. Según explicó Queijeiro, la solicitud se fundamenta en la necesidad de «examinar integralmente las actuaciones» y profundizar en aspectos que, a su criterio, no estaban siendo abordados adecuadamente, lo que requiere un tiempo prudencial para preparar una estrategia sólida.

Sin embargo, la noticia no cayó bien en la parte querellante. Alejandro Díaz, abogado de la víctima, manifestó su disconformidad a los medios, asegurando que «el juicio no se va a suspender bajo ningún concepto» y expresando la incertidumbre sobre la continuidad del debate. Por el momento, no hay una fecha definida para retomar las audiencias, dejando en vilo a todas las partes involucradas.

La presentación de la nueva defensa invoca garantías constitucionales, como el artículo 18 de la Constitución Nacional y los derechos previstos en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, argumentando que el derecho a una defensa en juicio exige que esta sea «materialmente posible, eficaz y dotada del tiempo y de los medios necesarios para la intervención profesional». De no concederse este tiempo, advierten que podrían surgir cuestionamientos sobre el debido proceso.

En su planteo principal, los abogados de Álvarez solicitaron una suspensión «por un plazo prudencial». Subsidiariamente, pidieron que se deje sin efecto la fecha original y se reprograme el juicio con una antelación suficiente que les permita estudiar a fondo el expediente y preparar adecuadamente la estrategia de defensa del músico.

Fuente original: Infobae