El segundo juicio por la muerte de Diego Maradona reinició este martes en los Tribunales de San Isidro, con la declaración este jueves de Gianinna Maradona, un médico y un policía. El caso, que investiga un supuesto homicidio simple con dolo eventual, involucra al neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y otros cinco profesionales del equipo médico que atendió a Maradona en sus últimos días.
Gianinna, hija menor del astro argentino, testificará como parte de las declaraciones propuestas por los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren. En mayo, la joven afirmó que fue convencida de que su padre necesitaba una internación domiciliaria, a pesar de que lo veía en condiciones precarias. Criticó al equipo médico por «todo lo que hicieron, cómo lo manipularon y cómo lo dejaron solo».
Además de Luque y Cosachov, enfrentan cargos el psicólogo Carlos Díaz, la enfermera Nancy Edith Forlini, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador Mariano Perroni y el médico Pedro Pablo Di Spagna. El proceso, dirigido por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, busca esclarecer las acciones del grupo médico en los últimos meses de vida de Maradona.
El policía Lucas Farías, primer oficial en llegar a la vivienda de San Andrés donde falleció Maradona, declarará sobre su llegada tras una llamada de emergencia. Mientras, el médico Juan Carlos Pinto, quien condujo la ambulancia +Vida y emitió el certificado de defunción, testificará sobre el estado «hinchado» e «irreconocible» del exfutbolista.
Los fiscales calificaron al equipo médico como un «grupo de improvisados» y destacaron que Maradona «empezó a morir 12 horas antes» de su fallecimiento. La audiencia, que comenzará a las 10, se prolongará hasta las 17, marcando un punto clave en el debate sobre responsabilidades en la atención final del legendario jugador.

