La Franja de Gaza se encuentra en una situación crítica, con el número de víctimas palestinas superando las 74.000 personas fallecidas, según los últimos informes del Ministerio de Salud local. Este alarmante balance se da en el marco del conflicto entre Israel y Hamás, una guerra que se extiende por casi tres años y que no muestra señales de una resolución definitiva.

A pesar de un alto el fuego que se implementó el pasado 10 de octubre, los enfrentamientos no han cesado por completo. Si bien la intensidad de los combates principales disminuyó, las fuerzas israelíes continúan realizando ataques, justificándolos como respuestas a amenazas o agresiones. Desde la entrada en vigor de esta tregua parcial, se han registrado 1.145 nuevas muertes palestinas y siete bajas en el ejército israelí, lo que evidencia la fragilidad de la situación.

El Ministerio de Salud de Gaza, entidad que forma parte del gobierno de Hamás y cuyos registros son considerados fiables por organismos internacionales y de la ONU, informó también que el número de heridos asciende a 175.068. Aunque no se distingue entre civiles y combatientes, se estima que aproximadamente la mitad de las víctimas fatales son mujeres y niños, lo que subraya el devastador impacto humanitario del conflicto.

Los demás puntos clave del acuerdo de alto el fuego, mediado por Estados Unidos, se encuentran en un estancamiento casi total. Las tropas israelíes mantienen el control sobre más de la mitad del territorio palestino, mientras que Hamás no ha procedido con su desarme. La formación de un nuevo gobierno palestino y el inicio de la tan necesaria reconstrucción de la Franja son tareas pendientes que no logran avanzar, con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiterando que no habrá retirada de sus fuerzas hasta que Hamás deponga las armas.

Fuente original: Clarín