Una intensa controversia sacudió la Cámara de Diputados de la Nación tras la organización de un evento por parte de La Libertad Avanza (LLA) que, según críticos, buscó blanquear o reivindicar la figura de represores condenados por delitos de lesa humanidad. La presentación del libro «Larrabure: voces para el reencuentro», que cuenta con textos de exmilitares y figuras cercanas a los defensores de la dictadura, generó un fuerte repudio en sectores de derechos humanos y la oposición.

El acto, que tuvo lugar en el Anexo A del Congreso, contó con la presencia de la activista Cecilia Pando, conocida por su postura a favor de los condenados por crímenes de la dictadura. Pando celebró la oportunidad de «hablar y dar a conocer una parte de nuestra historia que durante los gobiernos kirchneristas no hubiera tenido lugar», en referencia a la narrativa que busca equiparar la violencia de la guerrilla con la represión estatal. El libro, compilado por el general retirado José Luis Figueroa, se centra en la figura del coronel Argentino del Valle Larrabure, secuestrado y asesinado por el ERP en 1974-75, cuya familia insiste en reabrir la causa para juzgar a militantes de la época.

Entre los autores que contribuyen al polémico volumen se encuentran Horacio Losito y Eduardo Cardozo, ambos con condenas firmes por crímenes de lesa humanidad. Losito, en particular, ha sido objeto de homenajes por parte de algunos referentes de LLA, quienes lo presentan como «héroe de Malvinas» a pesar de sus sentencias por la masacre de Margarita Belén y otros delitos en Corrientes. Cardozo, por su parte, fue condenado a prisión perpetua por su actuación en el Regimiento de Infantería de Montaña 22 de San Juan, y su nombre también ha sido vinculado al secuestro de la modelo Marie-Anne Erize. La participación de estas figuras en un evento dentro del Poder Legislativo despertó la indignación de legisladores y organizaciones.

La organización del encuentro estuvo a cargo del diputado tucumano Federico Agustín Pelli (LLA), y contó con la participación de otras figuras controvertidas como el excarapintada Aldo Rico y el obispo castrense Santiago Olivera, quien es conocido por su crítica a los juicios por delitos de lesa humanidad. La diputada Myriam Bregman expresó su enérgico rechazo en redes sociales, criticando lo que consideró una «fiestita» para Losito y señalando que «no es exclusividad de (Victoria) Villarruel la defensa de los represores de la dictadura ni el uso de las Malvinas para lavarle la cara a los genocidas». La polémica subraya la tensión constante en Argentina en torno a la memoria, verdad y justicia sobre el período de la última dictadura militar.

Fuente original: Chaco Día por Día