El 16 de mayo fueron capturados en zona rural de Rovira, Tolima, alias Esteban y alias Cristian Rubio, dos cabecillas del frente Joaquín González y hombres de confianza del jefe de una de las disidencias de las Farc, alias Calarcá.
Ambos, considerados figuras clave en la organización, fueron detenidos tras combates con el Ejército, en los que también se incautaron fusiles de largo alcance y material de guerra.
Según cifras manejadas por las autoridades, al menos 1.000 personas de municipios como Rovira, Roncesvalles, San Antonio, Ortega, Ibagué y Cajamarca serían víctimas de extorsión por parte de este grupo disidente.
Los afectados incluyen comerciantes, ganaderos, caficultores, transportadores y familias campesinas, quienes habrían sido obligados a pagar cuotas para poder trabajar y vivir en la región.
El operativo militar que logró estas detenciones fue ejecutado por tropas del Batallón Jaime Rook de la Sexta Brigada del Ejército Nacional.
El coronel Arnold Esneider Pérez Linares de

Fuente original: Infobae