Estación Aráoz, una pequeña localidad ubicada a escasos 43 kilómetros de San Miguel de Tucumán, ha pasado de ser un rincón apacible a transformarse en el centro de una compleja investigación por narcotráfico. La tranquilidad de sus habitantes se vio alterada por el descubrimiento de una pista de aterrizaje que, según los investigadores, habría sido utilizada para el transporte de una carga de 470 kilos de cocaína, un hallazgo que destapó una red delictiva con ramificaciones en la región.

La pesquisa se inició en junio pasado, cuando Gendarmería Nacional interceptó un cargamento de 470 kilos de cocaína en una camioneta Toyota Hilux. Este operativo llevó a la detención de varias personas, entre ellas Marcos Nacif, quien transportaba la droga; Rodrigo “Icha” Chávez, presunto dueño del vehículo y ex candidato a concejal; y Pablo Abraham Pérez, señalado como el cabecilla de la organización. La investigación, a cargo del fiscal Rafael Vehils Ruiz, continuó en silencio, acumulando pruebas que derivaron en más allanamientos y detenciones, incluyendo a Mateo Mauricio Bonetti, Silvio “Chivo” Medina y Ramiro Paradi.

Bonetti, cuya familia se dedica a servicios agropecuarios y fumigaciones, se convirtió en una pieza clave. Su campo en el paraje Tres Pozos, a la vera de la Ruta 302, posee una pista de aterrizaje. Aunque sus allegados sostienen que está habilitada, los investigadores aún no encontraron registros oficiales que lo confirmen. Este dato es crucial, ya que, por primera vez en la historia del narcotráfico tucumano, se logró vincular una pista de aterrizaje con posibles vuelos narcos, resultando en la retención de seis avionetas.

La situación en Estación Aráoz no es un hecho aislado. En los últimos tiempos, la localidad ha sido escenario de otros episodios violentos y vinculados al narcotráfico. En agosto de 2023, Lautaro Alexander Ostriz fue asesinado, un crimen que la justicia relacionó con una deuda por tres kilos de cocaína. Además, en noviembre pasado, el “Operativo Lapacho” incautó 302 kilos de marihuana, y uno de los datos que cobró relevancia es que la persona que pagaba el seguro de la camioneta con la droga era oriunda de Estación Aráoz y tendría vínculos comerciales con Bonetti. La cercanía a Santiago del Estero y las rutas productivas hacen de este pueblo un punto estratégico para las operaciones de tráfico de estupefacientes.

Los vecinos manifiestan su temor y sorpresa ante la escalada de hechos delictivos. La escasa población, la proximidad a vías de comunicación importantes y la habitualidad de vuelos de fumigación en la zona agropecuaria, donde los campos pueden servir como pistas improvisadas, son factores que, según los expertos, hacen de Estación Aráoz un lugar atractivo para las organizaciones narco. La comunidad espera que la Justicia acelere la investigación para devolver la tranquilidad perdida a este rincón de Tucumán.

Fuente original: La Gaceta