La farándula argentina se vio conmocionada tras las graves acusaciones de Valentín Yankelevich, hijo de la recordada Romina Yan, contra su padre, Darío Giordano. El joven denunció públicamente haber sido víctima de violencia física y psicológica por parte de Giordano, especialmente después del trágico fallecimiento de su madre en 2010.

Estas impactantes revelaciones contrastan fuertemente con las declaraciones previas de Darío Giordano, quien, a pesar de su bajo perfil, había expresado en 2018 su orgullo por el legado artístico que Romina Yan dejó en sus hijos. Durante el emotivo homenaje #ViveRo en el Teatro Gran Rex, Giordano había manifestado lo «maravilloso y movilizante» que era ver a Franco, Valentín y Azul seguir los pasos de su madre en el escenario, destacando que habían «heredado de ella todo».

Según el relato de Valentín, la violencia comenzó cuando él tenía entre 9 y 10 años, transformando su hogar en un verdadero «infierno». Describió episodios de maltrato que incluían golpes, ser arrastrado por el cabello, encierros en su habitación y la entrega de comida fría con horas de retraso. El joven afirmó que las horas que pasaba en el colegio eran un alivio, ya que significaban un escape de la situación que vivía en casa.

Ante esta dramática situación, Valentín y su hermano Franco buscaron refugio y ayuda en su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, quien intervino legalmente y obtuvo la custodia de ambos. Sin embargo, su hermana menor, Azul, permaneció viviendo con Darío Giordano, una circunstancia que llevó a Valentín a mantener silencio durante años para protegerla. Actualmente, Valentín ha decidido cambiar su apellido paterno por el materno y Azul reside fuera del país, lo que lo motivó a finalmente contar su historia. Tanto Gustavo Yankelevich como Cris Morena, sus abuelos, fueron pilares fundamentales en el apoyo y contención de los jóvenes durante este difícil proceso.

Fuente original: La Nación