Las icónicas Cataratas del Iguazú, uno de los destinos turísticos más importantes de Argentina, se vieron obligadas a cerrar sus puertas de emergencia este lunes. La decisión de las autoridades del Parque Nacional responde a una crecida extraordinaria del río Iguazú, provocada por las intensas precipitaciones asociadas al fenómeno meteorológico de «El Niño».

El caudal del río alcanzó una marca alarmante, superando los 11.000 metros cúbicos por segundo, lo que equivale a más de 11 millones de litros de agua por segundo. Este volumen excede ampliamente el umbral de seguridad establecido por los protocolos de Parques Nacionales, que exigen la suspensión inmediata de los recorridos para resguardar tanto la infraestructura de las pasarelas como la integridad de los visitantes y el personal.

La situación no tomó desprevenidas a las autoridades, ya que la intensificación de las lluvias en el sur de Brasil y el noreste argentino se venía registrando durante los primeros días de octubre. Como medida preventiva, el famoso circuito que conduce a la Garganta del Diablo ya había sido desarmado en agosto, con sus pasarelas retiradas a tierra firme para protegerlas de la fuerza de la corriente. Actualmente, los circuitos Superior e Inferior permanecerán inhabilitados sin una fecha de reapertura definida, a la espera de que las condiciones climáticas mejoren y se garantice la estabilidad física de las instalaciones.

El impacto de «El Niño» no se limita a Misiones. Todo el Litoral argentino enfrenta una compleja emergencia hídrica. En Corrientes, la localidad de Paso de los Libres reportó que el río Uruguay superó los 9,14 metros, excediendo la marca de evacuación y dejando a decenas de familias sin hogar. Similar panorama se vive en Entre Ríos, donde el río en Concordia tocó los 11,56 metros, con proyecciones que indican que podría superar los 13 metros en los próximos días, obligando a la represa de Salto Grande a mantener sus vertederos abiertos al máximo. Asimismo, el río Paraná mantiene una tendencia ascendente, con picos de crecida esperados en las próximas semanas a la altura de la capital correntina, intensificando la preocupación en toda la región.

Fuente original: Río Negro Online