Brian DePeña, el actual intendente de Lawrence, Massachusetts, fue detenido por agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) bajo graves acusaciones de fraude electrónico y lavado de dinero. La investigación federal se centra en el presunto desvío de fondos de ayuda económica destinados a pequeñas empresas durante la pandemia de COVID-19.
Según las autoridades, DePeña habría transferido alrededor de 1.15 millones de dólares desde la cuenta bancaria de su empresa a una cuenta personal. Una parte significativa de ese monto, unos 85.000 dólares, se habría utilizado para saldar obligaciones tributarias personales, mientras que otros 132.000 dólares habrían financiado su campaña electoral, la misma que lo llevó a la alcaldía de Lawrence.
El alcalde, de 61 años y con una trayectoria política que incluye su paso por el consejo municipal antes de ser elegido en 2021 y reelegido en 2025, atribuyó las acusaciones a una persecución política. A pesar de los cargos, DePeña compareció ante un tribunal de Boston, donde fue liberado sin fianza, pero con estrictas condiciones: no puede salir de Massachusetts, debe entregar su pasaporte, reportarse periódicamente y evitar contacto con posibles testigos, además de no solicitar nuevos préstamos sin autorización judicial.
La denuncia detalla que el proceso se inició con la solicitud de préstamos por un total aproximado de 1.6 millones de dólares entre 2020 y 2021, para los cuales DePeña habría presentado información falsa. Los investigadores recalcan que el uso de estos fondos para deudas personales, campañas políticas o refinanciamiento de créditos preexistentes contraviene las normativas del programa EIDL de la Administración de Pequeñas Empresas (SBA), diseñado para mitigar el impacto económico de la pandemia. El expediente judicial señala que, a pesar de recibir la suma total, el alcalde solo habría realizado pagos a intereses, sin reducir el capital principal del préstamo.
Fuente original: Infobae

