La justicia de Catamarca dio un paso crucial en la investigación por la trágica muerte de Ramona Antonia Ramos, una docente oriunda de Belén. La causa, que conmocionó a la provincia, fue elevada a juicio, y la querella intensifica sus acusaciones contra el único imputado, Edgar Esteban Chayle, señalando no solo su presunta responsabilidad en el hecho, sino también un posible ocultamiento de pruebas fundamental.

El lamentable suceso ocurrió el 15 de junio de 2025 en Santa María. Según la reconstrucción de los hechos, Ramos viajaba en una camioneta con su expareja cuando, en medio de una discusión, intentó descender del vehículo en movimiento. La hipótesis fiscal y de la querella sostiene que, tras caer al asfalto, fue intencionalmente arrollada por la rueda trasera de la camioneta. La autopsia confirmó que la víctima falleció a causa de un shock hipovolémico masivo provocado por aplastamiento de tórax y abdomen, lesiones compatibles con el paso de un vehículo.

Un elemento clave en el expediente son las grabaciones de cámaras de seguridad municipales. Estas imágenes muestran el momento exacto en que Ramos abre la puerta y cae del vehículo. Sin embargo, no registran directamente el instante posterior del aplastamiento. Es en este punto donde la querella, representada por el abogado Walter Falcone, denuncia un «ocultamiento de pruebas». Falcone afirma que, en lugar de llevar a Ramos a un centro de salud, Chayle la trasladó a su casa, la acostó y la tapó, una conducta que, según la acusación particular, agrava la situación del imputado y refuerza la teoría de una intención homicida.

La Fiscalía de la Cuarta Circunscripción Judicial, a cargo de Carlos Laureano Contreras, respaldó esta postura al elevar la causa a juicio bajo la carátula de «homicidio agravado por el vínculo y por ser cometido mediando violencia de género». Por su parte, la defensa de Chayle, a cargo del abogado Roberto Mazzucco, rechaza la elevación a juicio y solicita el sobreseimiento de su defendido, buscando que recupere la libertad. La investigación también reveló que la discusión previa al incidente podría haber estado ligada a la situación sentimental de Chayle, quien presuntamente tenía otra pareja en Santa María.

Con la elevación a juicio, el caso de Ramona Antonia Ramos entra en una etapa decisiva. Mientras la acusación busca justicia por un femicidio y denuncia maniobras para encubrirlo, la defensa intentará desestimar los cargos. La sociedad catamarqueña y el país esperan que el proceso judicial arroje luz sobre este doloroso episodio y determine las responsabilidades correspondientes.

Fuente original: Infobae