El Gobierno nacional ha impulsado desde el inicio de su gestión una política económica enfocada en la reducción de impuestos, eliminando el impuesto PAIS, disminuyendo derechos de exportación e importación, y realizando cambios en Bienes Personales e Impuestos Internos. Estas medidas, según estimaciones del mensaje que acompaña al Presupuesto 2027, significaron una merma de recursos tributarios cercana a los 3 puntos del Producto Bruto Interno (PBI).

Sin embargo, surge la pregunta sobre el margen real para profundizar este camino en los próximos años. Los datos del Presupuesto 2027 presentan una situación particular: si bien el proyecto mantiene el equilibrio fiscal como una condición innegociable, también proyecta que la recaudación total de impuestos crecerá por encima de la economía, elevando la presión tributaria efectiva. Se espera que esta pase del 21,06% del PBI en 2026 al 21,70% en 2027, un incremento de 0,64 puntos porcentuales. Este aumento se daría principalmente por Ganancias, IVA y Combustibles, y no necesariamente por una suba de alícuotas, sino por el crecimiento de las bases imponibles, la actividad y el consumo.

Analistas económicos observan con atención estas cifras. Nadin Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), calculó que las modificaciones tributarias implementadas entre 2024 y 2026 generaron una pérdida neta de recaudación de aproximadamente 3% del PBI. Para 2027, el efecto neto de estas decisiones ya tomadas seguirá restando cerca de 1,77% del PBI en recaudación. Argañaraz sugiere que cualquier nueva reducción significativa dependerá del margen adicional que el Gobierno pueda generar y, en todo caso, podría apuntar a impuestos menores como el Impuesto al Cheque.

Otros expertos también manifestaron sus reservas. Martín Kalos, director de la consultora Epyca, señaló que si la inflación se acerca al 18% interanual previsto en el Presupuesto para diciembre de 2027, el margen para grandes disminuciones impositivas sería reducido. Por su parte, Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, puso en duda la proyección de crecimiento económico del 4% para 2027, que sustenta gran parte de la mejora esperada en los ingresos. Equilibra estima una expansión inferior al 2,5%, lo que podría llevar a una caída de los ingresos del Sector Público Nacional en términos del PBI y obligar al Gobierno a recurrir a medidas administrativas para sostener la recaudación.

En síntesis, la posibilidad de nuevas y sustanciales bajas de impuestos parece limitada por el compromiso con el equilibrio fiscal y las proyecciones macroeconómicas. Mientras el Presupuesto 2027 busca mantener las cuentas en orden, la presión tributaria efectiva podría, paradójicamente, aumentar, generando un debate sobre la viabilidad de un alivio fiscal más profundo para los contribuyentes argentinos.

Fuente original: Infobae