El mercado cambiario argentino cerró mayo con un gran volumen de operaciones, donde el dólar mayorista mostró una leve baja en la última jornada, aunque acumuló una suba mensual. Sin embargo, en lo que va del 2026, la divisa oficial registra una depreciación real significativa, en un contexto de fuertes intervenciones del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para adquirir divisas.
Durante el mes de mayo, el dólar mayorista experimentó un incremento del 1,2%, cerrando en $1.408. A pesar de este repunte mensual, el tipo de cambio oficial acumula una caída del 3,2% en el año. Este escenario se da mientras el BCRA continúa con sus compras masivas de dólares, acercándose a los USD 10.000 millones, lo que ha contribuido a mantener una relativa calma en el mercado.
La estabilidad nominal del dólar contrasta con una inflación que las consultoras estiman en torno al 2% mensual. Con una inflación acumulada del 14% al 15% en los primeros cinco meses del año, el poder adquisitivo del dólar se vio mermado en un 18% en términos reales. Mientras tanto, el dólar minorista y el dólar blue también mostraron movimientos acotados, finalizando mayo en $1.430 para la venta en ambas plazas.
Expertos como Gustavo Ber del Estudio Ber, sugieren que la calma cambiaria y las tasas en pesos estables podrían fomentar una reactivación del crédito, clave para impulsar la actividad económica. Sin embargo, desde Adcap Grupo Financiero y la consultora Qualy advierten sobre la dependencia de la entrada de divisas por exportaciones (agrícolas, energéticas, mineras) y el apoyo de organismos multilaterales. Esta estructura hace que la estabilidad sea vulnerable a factores externos y estacionales, generando incertidumbre para inversiones a largo plazo. Los depósitos privados en dólares, por su parte, mostraron una leve disminución a fines de mayo.
Fuente original: Infobae

