Internacional

El dólar enfrenta desafíos globales en su hegemonía

03/05/2026 3 min de lectura Por Redacción
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El dólar, históricamente la moneda dominante del sistema financiero global, enfrenta una encrucijada debido a la creciente competitividad del yuan chino, la expansión de transacciones sin dólares y el aumento de la deuda pública estadounidense. Según datos del Banco de Pagos Internacionales (BIS), el dólar sigue interviniendo en el 89% de las transacciones internacionales, pero su participación ha disminuido desde el 70% en 2000. Paralelamente, el yuan ha pasado del 1% en 2010 al 8,5% en 2025.

La hegemonía del dólar se sustentó durante décadas en el petrodólar, un acuerdo entre Estados Unidos y Arabia Saudita que vinculó el petróleo al dólar. Sin embargo, analistas señalan el surgimiento del petroyuán, una alternativa que podría reducir la dependencia del dólar en el comercio internacional. Este cambio se enmarca en un contexto de mayor fragmentación económica global y la creciente productividad de China, que aumentó su PIB per cápita en 990% entre 2000 y 2025, frente al 160% de Estados Unidos.

La política económica de Donald Trump, que incluye un aumento del 40% en el presupuesto del Pentágono y la expansión de la deuda pública estadounidense (que alcanzó el 120% del PIB en 2025), añade presión sobre el dólar. La inflación inducida por el alza en los precios de la energía y la erosión de la confianza en la moneda estadounidense, debido a su déficit fiscal, también debilitan su posición. Mientras, instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), creadas tras el acuerdo de Bretton Woods, enfrentan crisis ante la fragmentación global.

La creciente adopción de monedas nacionales en reservas internacionales refleja una tendencia global. En 2025, las reservas centrales del mundo estaban compuestas por el 57% en dólares, el 19% en euros y el 18% en oro, mientras el yuan superó el 2%. Este desplazamiento, junto con el auge del petroyuán, podría acelerar la transición hacia un sistema monetario multilateral.

El futuro del dólar dependerá de factores como la estabilidad económica de Estados Unidos, la capacidad de mantener su hegemonía frente a alternativas como el yuan, y la evolución de las políticas globales. Si bien Trump sigue siendo un actor clave en este escenario, su enfoque belicista y su expansión de la deuda podrían acelerar la erosión del poder del dólar, abriendo camino a un nuevo orden financiero internacional.