El economista Ricardo Arriazu alertó que el mayor desafío del programa económico de Javier Milei no se centra en variables macroeconómicas tradicionales, sino en la crisis laboral del conurbano bonaerense. Durante una disertación ante inversores organizada por BlackToro Asset Management, destacó que la destrucción de empleo en la región supera a la creación, con un impacto particular en sectores como la industria, la construcción y el comercio, que concentran su actividad en el Gran Buenos Aires.
Arriazu vinculó la situación a cambios en los incentivos económicos, señalando que sectores emergentes como la energía, la minería y el agro, aunque demandan divisas, generan poca mano de obra. En contraste, los sectores tradicionales de empleo enfrentan retrocesos, lo que exacerba la desocupación en la región. Según datos recientes, la desocupación en el Gran Buenos Aires alcanzó el 9,5%, 2 puntos porcentuales por encima del promedio nacional.
El economista destacó oportunidades a largo plazo, como el desarrollo de Vaca Muerta y los proyectos mineros en San Juan (Vicuña), que podrían impulsar exportaciones energéticas y generar divisas. Sin embargo, advirtió que la transición estructural implica «cuellos de botella» que requieren políticas de contención, como la Asignación Universal por Hijo y el seguro de desempleo, para mitigar el impacto en los sectores afectados.
En el corto plazo, Arriazu criticó el nivel elevado de tasas de interés, que limitan la recuperación de sectores clave para el empleo. Recomendó al Banco Central reducir las tasas, argumentando que la economía se encuentra en una fase donde el consumo masivo, más débil que los rubros impulsados por turismo y ventas, refleja una percepción negativa en la población.
Finalmente, el economista estimó un 50% de probabilidades de éxito para el programa económico de Milei, condicionado a superar el próximo test electoral en el Gran Buenos Aires. «Si superás el cuello de botella de la próxima elección, no tengas duda: la Argentina cambia», concluyó, subrayando la necesidad de políticas macro y sociales complementarias para un proceso de transición sostenible.

