Los docentes de la educación pública no universitaria en la Comunidad Valenciana, España, llevan ya diecisiete días hábiles de una huelga indefinida que mantiene en vilo la actividad educativa. Este martes, la protesta se intensificó con manifestaciones programadas en las tres provincias y una acampada que se inició anoche en el corazón histórico de València.
La situación se desarrolla mientras arrancan las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), un momento crucial para los estudiantes. Aunque el Gobierno valenciano ha garantizado la realización y evaluación de los exámenes, asegurando la constitución de tribunales y servicios mínimos del cien por ciento, la tensión persiste en el ámbito educativo.
Desde la Plaza de la Virgen, a los pies del Palau de la Generalitat, donde se instalaron cerca de treinta carpas, los manifestantes describieron una primera noche «muy tranquila». Si bien la policía identificó a algunos participantes siguiendo el protocolo, no hubo desalojos ni pedidos de retiro, lo que permitió a los docentes mantener su presencia en el lugar.
Los educadores tienen previsto organizar una asamblea matutina para coordinar la logística y las actividades de la acampada, con la firme intención de continuar con la medida de fuerza hasta que la Conselleria de Educación demuestre una «voluntad negociadora real». Desde el inicio del paro, el pasado 11 de mayo, las reuniones entre el ministerio y los cinco sindicatos involucrados no han logrado acercar posiciones.
Ante este escenario, la Conselleria de Educación ha convocado dos reuniones virtuales para este martes: una a las 9 de la mañana para abordar la cuestión de las ratios de alumnos por aula y otra a la una del mediodía para tratar el tema del valenciano en las escuelas. Paralelamente, los gremios docentes planifican nuevas marchas en València, Castellón y Alicante, reafirmando su compromiso con la lucha por sus reclamos.
Fuente original: Infobae

