Durante el AmCham Summit 2026, el sector energético y el industrial presentaron diagnósticos y expectativas contrastantes. Las petroleras destacaron el potencial del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el desarrollo de Vaca Muerta como motor de exportaciones de gas licuado, según Juan Martín Bulgheroni de Pan American Energy. En tanto, el segmento eléctrico, representado por Fernando Bonnet de Central Puerto, subrayó la necesidad de ampliar la generación de energía y avanzar en proyectos renovables.
Por su parte, el sector industrial expresó una visión más cautelosa, señalando el estancamiento reflejado en el EMAE de cierre de 2025. Las empresas vinculadas al mercado interno resaltaron la necesidad de reducir costos, profundizar la reforma fiscal y recuperar el crédito como motor del crecimiento. Aunque reconoció mejoras en variables financieras, como la baja de tasas (TAMAR en 22,3%), insistieron en la urgencia de reformas estructurales.
Mariana Schoua, CEO de Amcham Argentina y Presidenta de Aconcagua Energía, destacó que la Argentina vive un momento bisagra, donde la estabilidad macroeconómica es necesaria pero insuficiente. Subrayó la importancia de convertir el orden actual en un proceso de crecimiento productivo sostenido, mencionando avances como el fortalecimiento del respeto a la propiedad intelectual y la modernización del sistema laboral. Sin embargo, advirtió que reformas fiscales profundas y reglas claras son clave para atraer inversiones.
El desafío para el país, según los participantes, radica en equilibrar las expectativas a corto y largo plazo, integrando visiones divergentes en un marco de políticas públicas que permitan transformar el potencial energético en desarrollo económico sostenible.

