Volver de unas merecidas vacaciones a veces puede sentirse como una segunda tarea, especialmente cuando se trata de poner la casa en orden. Pero no tiene por qué ser un caos. Expertos en organización coinciden en que con algunos trucos sencillos, el regreso a la rutina puede ser mucho más ameno.
Lo primero y fundamental es desarmar el equipaje. Sí, sabemos que la tentación de dejar la valija cerrada es grande, pero los especialistas aseguran que hacerlo apenas se cruza la puerta evita que se convierta en una fuente de desorden visual y mental por días. Una vez vacía, lo ideal es limpiar la valija y guardarla en su lugar. No te olvides de la ropa sucia: separala cuanto antes, sobre todo si hay prendas húmedas o que estuvieron mucho tiempo guardadas. Priorizá un lavado rápido para lo más urgente, como trajes de baño o la ropa que usaste el último día.
Mientras tanto, volvé a ubicar los objetos de uso diario, especialmente los del baño, como el cepillo de dientes y los productos de ducha. Esto te va a ayudar a retomar la rutina sin problemas desde la primera mañana. También es un buen momento para revisar el correo acumulado, tanto físico como electrónico, para no perderte ninguna notificación importante o fecha límite, ya sea del trabajo o de la vida personal.
No te olvides de los electrodomésticos. Si desconectaste algunos antes de irte, como la cafetera o la tostadora, reconectalos y asegurate de que todo funcione. Y si la heladera quedó vacía, una compra rápida de lo esencial (huevos, frutas, verduras) te va a salvar de recurrir a la comida al paso y te ayudará a organizar las comidas de la semana. Finalmente, dale un respiro a tu hogar: abrí las ventanas para ventilar y eliminá el «olor a encierro» que puede quedar después de varios días cerrada. Tus plantas también agradecerán un vistazo rápido y, si es necesario, un poco de agua.
Fuente original: Infobae



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