La reciente eliminación de River Plate de la Copa Sudamericana, bajo la dirección técnica de Eduardo Coudet, encendió las alarmas y generó un clima de tensión en el club. En este escenario de incertidumbre, una voz inesperada se sumó a la polémica, añadiendo más picante al momento. Ricardo Centurión, conocido por su temperamento, aprovechó la caída del Millonario para lanzar un mensaje cargado de resentimiento hacia el «Chacho».

Apenas se confirmó la derrota de River en la tanda de penales frente a Independiente Santa Fe, el exjugador de Racing de Córdoba recurrió a sus redes sociales para expresar su sentir. Con un contundente «Todo vuelve. Cuánto tiempo esperando esto jajajajajaja», Centurión dejó en claro que la herida de un viejo conflicto con Coudet sigue abierta. Aunque no mencionó nombres, el destinatario del mensaje era inconfundible.

Para entender el origen de esta animosidad, hay que remontarse al 10 de febrero de 2019, cuando Centurión y Coudet compartían plantel en Racing. Durante un clásico contra River, con la Academia perdiendo 2-0 en el Monumental, Coudet decidió enviar a Centurión al campo cuando el partido ya estaba casi definido. Fue en ese momento que las cámaras captaron al delantero empujando a su entrenador frente a todo el estadio, un incidente que marcó un antes y un después en su relación.

El propio Centurión relató años después que el altercado se originó por una provocación de Coudet. Según el futbolista, el DT le habría preguntado «¿Qué estás cagado?» en un tono despectivo, lo que desencadenó su reacción. Este episodio tuvo consecuencias inmediatas: Coudet apartó a Centurión del equipo, lo envió a entrenar con la Reserva y, poco después, el jugador fue cedido a préstamo al Atlético San Luis de México.

Siete años han pasado desde aquel explosivo cruce, pero el tiempo no parece haber sanado las heridas para Centurión. Su comentario en redes sociales demuestra que la memoria es larga y que la oportunidad de «cobrarse» viejas cuentas llegó con el peor momento de Coudet al frente de River. Un claro mensaje de que, para algunos, la venganza es un plato que se disfruta frío.

Fuente original: Clarín