La Guaira, Venezuela. La esperanza se desvanece para los familiares de las personas que permanecen bajo los escombros en La Guaira, una de las zonas más castigadas por los recientes terremotos en Venezuela. A más de dos semanas de los sismos, los afectados denuncian que las autoridades militares del gobierno chavista están impidiendo el ingreso de maquinaria y personal para continuar con las labores de búsqueda, tanto de sobrevivientes como de cuerpos.
Eva Belkrin, quien desesperadamente busca a sus dos hijas, expresó su profunda frustración ante los medios. “No se nos ha permitido, con la maquinaria en mano, la maquinaria humana y la maquinaria técnica. No se nos ha permitido ingresar al edificio Celtamar en búsqueda de nuestros familiares”, declaró. Belkrin responsabilizó directamente a la Fuerza Armada venezolana por obstaculizar el acceso de equipos esenciales y exigió que se les permita a los familiares participar activamente en las tareas de rescate. “Exigimos, por favor, nos dejen trabajar. La Fuerza Armada nacional no nos ha dejado trabajar”, clamó.
En contraste con estas acusaciones, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que el gobierno iniciará un censo biométrico para las miles de personas que perdieron sus hogares a raíz de los terremotos del 24 de junio. Este registro, que se realizará en campamentos transitorios mediante un sistema de lector de huella, busca conocer la situación detallada de cada damnificado. Además, Rodríguez convocó a empresas nacionales y extranjeras para una “agresiva y rápida” construcción de viviendas, proyectando edificar nuevas ciudades antisísmicas.
La tragedia, que dejó más de 4.000 fallecidos y 16.740 heridos, también ha movilizado a la comunidad internacional. El subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, indicó que el plan gubernamental, con apoyo de Naciones Unidas, contempla la importación de viviendas prefabricadas para paliar la emergencia habitacional. Fletcher enfatizó la necesidad de flexibilizar las sanciones sobre Venezuela para facilitar la llegada de ayuda y los planes de recuperación. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó preliminarmente los daños físicos directos en 6.700 millones de dólares.
El gobierno venezolano reportó 190 edificios colapsados, principalmente en la región de La Guaira. Rodríguez informó sobre conversaciones con países como Estados Unidos y Brasil, así como con organismos financieros internacionales como el FMI y el Banco Mundial, para acelerar la recuperación. Entre las medidas anunciadas se incluye la creación de un fondo inicial de doscientos millones de dólares y una cuenta en el CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe para recibir donaciones internacionales, mientras las familias aún luchan por encontrar a sus seres queridos.
Fuente original: Infobae




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