El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia para nacionalizar su propuesta electoral, dando luz verde a sus principales dirigentes para expandir el alcance de su movimiento político. La directiva clara es ampliar la base de su esquema y solidificar la propuesta de cara a futuras elecciones, a pesar de que aún no se ha formalizado ninguna candidatura.
Este mensaje fue transmitido durante un encuentro clave del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en La Plata, donde figuras como Carlos Bianco y Andrés “Cuervo” Larroque, pilares de la construcción política del Gobernador, delinearon los pasos a seguir. Kicillof busca una segunda etapa de armado nacional, exigiendo a toda la dirigencia del MDF que trabaje en esta expansión, fortaleciendo el esquema bonaerense y llevándolo al resto de las provincias.
Sin embargo, la ruta de Kicillof no está exenta de obstáculos. A pesar de ser considerado uno de los precandidatos mejor posicionados, enfrenta una fuerte resistencia dentro de amplios sectores del peronismo, incluyendo al cristinismo, el massismo y el PJ Federal. Ante esta situación, el Gobernador ha optado por jugar sus propias cartas, sin buscar consensos con otras facciones del partido, y aceptando la posibilidad de legitimar su candidatura a través de unas PASO. Esta postura desafía a otros sectores del peronismo a definir sus propios caminos, generando un complejo ajedrez interno.
La necesidad de construir un esquema federal es el gran desafío, dado que el peso político de Kicillof se concentra fuertemente en Buenos Aires. Ministros e intendentes cercanos al Gobernador, como Jorge Ferraresi, Mario Secco, Alberto Descalzo, Gabriel Katopodis y Julio Alak, están trabajando activamente en esta expansión federal. Se espera que el segundo semestre del año sea crucial para consolidar este armado en el interior del país, donde el peronismo en general suele tener mayores dificultades para ser competitivo.
Mientras tanto, Kicillof busca evitar una reedición del Frente de Todos, apostando por dar las discusiones internas dentro del propio espacio, previendo que estas instancias se darán recién el próximo año, en la antesala electoral. La estrategia también incluye evitar confrontaciones directas con los dirigentes cercanos a Cristina Kirchner, priorizando la acumulación de dirigencia para dar volumen a la propuesta electoral y asegurar una fuerte presencia en todas las provincias.
Fuente original: Nuevo Diario



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