Un informe de Argentinos por la Educación reveló que en Argentina se pierden al menos 30 días de clase anuales por ausentismo estudiantil, un promedio que se eleva a 195 días en la educación primaria. Los datos se basan en información de CABA, la provincia de Buenos Aires y Mendoza, jurisdicciones que representan casi la mitad de la matrícula nacional.
La analista de datos Sol Azlú destacó que el ausentismo estudiantil es el principal factor que afecta el aprendizaje, seguido por la impuntualidad y el ausentismo docente. Según datos de las pruebas Aprender 2024, el 51% de los adolescentes de 17 años reportó faltar más de 15 días al año.
El ausentismo no está distribuido homogéneamente: la Capital Federal, junto a Buenos Aires y Tierra del Fuego, registra mayores proporciones de faltas, mientras que Jujuy, San Juan y Santiago del Estero tienen las menores. Las causas incluyen motivos de salud (62% de los casos), pero también la falta de interés (4 de cada 10 alumnos, 5 en escuelas privadas).
La analista señaló que el ausentismo crónico oculta situaciones diversas, como la ruralidad o la violencia escolar. Un informe de 2025 indicó que el 63% de los estudiantes de sexto grado fue víctima de agresiones o violencia, lo que podría influir en su desinterés por asistir.
El desafío no solo es reducir las faltas, sino garantizar que el tiempo escolar se utilice eficientemente. Azlú enfatizó que la familia y la infraestructura juegan roles clave, y que se requieren estrategias integrales para abordar este problema crónico en el sistema educativo argentino.

