El Ministerio de Economía de Argentina avanza en una estrategia financiera para cubrir vencimientos de deuda por u$s4.300 millones en julio, mediante garantías con organismos multilaterales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la CAF. La propuesta busca aprovechar la calidad crediticia de estos organismos para reducir costos y estirar plazos.
Según fuentes oficiales, se exploran negociaciones para estructurar un fondo ad hoc con respaldo internacional, una alternativa que ganó relevancia debido al elevado riesgo país y la limitada accesibilidad al mercado voluntario de deuda. Esta estrategia alinea con las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que mencionó en su último comunicado una «estrategia de varios frentes» para refinanciar obligaciones en moneda extranjera.
Durante reuniones con inversores organizadas por JPMorgan Chase, el ministro de Economía, Martín Lousteau, destacó que el Gobierno tiene una hoja de ruta definida y que existen opciones de financiamiento «significativamente más baratas» que acudir directamente a los mercados internacionales. La Argentina, según sus declaraciones, no necesita volver al mercado externo en el corto plazo si cuenta con alternativas más convenientes.
El esquema contempla además la venta de activos estatales, emisiones locales en dólares y acuerdos de recompra del Banco Central. Esta combinación de instrumentos busca minimizar la dependencia de financiamiento directo en Wall Street, reduciendo la exposición al contexto internacional volátil.
La iniciativa refleja un esfuerzo por equilibrar la necesidad de liquidez con la preservación de recursos, pero su éxito dependerá de la capacidad de los organismos multilaterales para ofrecer condiciones atractivas y del cumplimiento de metas económicas por parte del país. La Argentina enfrenta un desafío crucial para mantener la confianza internacional y garantizar la sostenibilidad de su deuda.

