Los resultados de la evaluación Aprender 2025, un estudio clave para la educación argentina, revelaron un panorama agridulce. Si bien se observó una mejora significativa en el área de Lengua, especialmente en los niveles más bajos de desempeño, la situación en Matemática continúa siendo un desafío, con casi la mitad de los estudiantes aún en niveles bajos.
El informe destaca que el 76,9% de los alumnos de sexto grado lograron un desempeño Satisfactorio o Avanzado en Lengua, lo que representa un incremento de más de 10 puntos porcentuales respecto a 2023. Esta recuperación es consistente y alentadora, indicando que menos estudiantes están quedando rezagados en la comprensión lectora y escritura. No obstante, en Matemática, solo el 55% alcanzó esos niveles, con un aumento mucho menor de 3,5 puntos. Esto sugiere que el sistema educativo logró «recuperar pisos» para los estudiantes con mayores dificultades, pero aún no logró «ampliar techos» para llevar a más alumnos a niveles avanzados de conocimiento.
Un aspecto preocupante que surge del análisis es la persistencia de las brechas socioeconómicas. A pesar de que todos los grupos mejoraron, la distancia entre los alumnos de contextos socioeconómicos bajos y altos sigue siendo alarmante: hasta 22 puntos en Lengua y 30 en Matemática. Esto subraya que, si bien la escuela cumple un rol fundamental, no puede borrar por sí sola las desventajas acumuladas fuera del ámbito educativo, como las condiciones materiales, el acceso a bienes culturales y el apoyo familiar.
Otro factor crucial identificado es el ausentismo. Más de la mitad de los directivos escolares consideran que las inasistencias son un problema moderado o grave, una proporción que se eleva en las escuelas estatales y de bajos recursos. La falta de asistencia está directamente asociada con una caída drástica en los puntajes, lo que convierte a este tema en un eje central para cualquier política pedagógica efectiva. No se trata solo de registrar las faltas, sino de implementar respuestas diferenciadas y acompañamiento temprano para evitar el abandono.
En síntesis, Aprender 2025 ofrece una buena noticia sobre la recuperación en Lengua, pero también una clara advertencia. Para que esta mejora se convierta en una verdadera transformación, es indispensable una mirada más allá de los promedios. Se necesita un seguimiento longitudinal, políticas de mayor densidad en Matemática, formación docente y directiva, y un enfoque en la implementación de programas que realmente lleguen al aula. Solo así se podrá reducir la brecha de oportunidades y asegurar que la educación sea una herramienta de ascenso social para todos los jóvenes argentinos.
Fuente original: Infobae



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