Hernán Boveri, anestesiólogo procesado junto a Delfina Lanusse por administración fraudulenta, amplió su declaración ante la justicia. Negó haber robado medicamentos del Hospital Italiano y aseguró que las jeringas y otros insumos encontrados en su departamento eran para el tratamiento oncológico de su perro.
Durante el allanamiento del 13 de marzo, se secuestraron jeringas, ampollas, envases médicos y dispositivos electrónicos. Boveri argumentó que los medicamentos no eran para uso humano, que algunos estaban vencidos y que otros pertenecían a capacitaciones profesionales.
El médico reconoció mantener una relación con Lanusse, aunque no se detalló su naturaleza. La justicia analiza el caso en etapa de instrucción, con pericias pendientes y medidas de prueba en análisis. Boveri y Lanusse enfrentan embargos de 70 y 30 millones de pesos, respectivamente.
Paralelamente, se investiga la muerte por sobredosis del anestesiólogo Alejandro Zalazar, en un expediente separado. La justicia evalúa posibles vínculos entre ambos casos.
El caso refleja la complejidad de las investigaciones en el ámbito médico y la necesidad de pruebas sólidas para esclarecer las acusaciones.

