Andalucía cerró este domingo el ciclo de elecciones autonómicas que ha marcado la política española durante los últimos seis meses, y dejó una sensación extraña en los dos grandes partidos.El PP ganó otra vez con claridad, sí, pero no consiguió aquello que Alberto Núñez Feijóo necesitaba políticamente casi tanto como Juanma Moreno:la mayoría absoluta. El PSOE, mientras tanto, volvió a tocar fondo en la comunidad donde durante décadas construyó buena parte de su poder institucional y emocional.
El resultado final resume bastante bien el clima político que atraviesa España. El PP obtuvo 53 escaños, cinco menos que en 2022, y seguirá siendo con enorme diferencia la primera fuerza andaluza. ElPSOE-Acayó hasta los 28 diputados, su peor resultado histórico. Vox subió solo uno, hasta los 15, pero confirmó algo que ya se ha repetido en Extremadura, Aragón y Castilla y León:la derecha española sigue dependiendo de la ultraderechapara gobernar. Adelante Andalucía dio la sorpresa y pasó de dos a
Fuente original: Infobae



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