En un fallo que marca un precedente significativo para la conservación de la fauna silvestre en Argentina, el Juzgado Federal N° 1 de Formosa condenó a Carlos Chagra a tres años de prisión en suspenso y una multa de cinco millones de pesos. Este comerciante de 52 años fue encontrado culpable de cazar y matar a un yaguareté en Clorinda, una especie en grave peligro de extinción y protegida por la ley.
La sentencia es la máxima pena contemplada por la Ley 22.421 de Conservación de la Fauna y representa el segundo caso en la historia del país que llega a juicio y obtiene una condena por la muerte de un yaguareté. La investigación, que se extendió por cuatro años, culminó con un juicio abreviado donde Chagra admitió haber perseguido y ultimado al animal. Las pruebas en su contra eran contundentes e incluían escopetas, fotografías y hasta un cuero de puma hallado en un allanamiento a su domicilio.
El caso tomó estado público luego de que Chagra difundiera videos en sus redes sociales en diciembre de 2022, donde se lo veía siguiendo las huellas del animal y, posteriormente, jactándose de haberlo cazado y exhibiéndolo como un trofeo. Estas imágenes fueron clave para que la organización Red Yaguareté tomara conocimiento del hecho y presentara la denuncia correspondiente, iniciando así un proceso que involucró a la Administración de Parques Nacionales, la Fundación Red Yaguareté y la provincia de Formosa como querellantes.
La participación de una ONG privada como querellante fue fundamental y destacó la importancia de la colaboración entre entidades para llevar estos casos a la justicia. Nicolás Lodeiro, presidente de Red Yaguareté, expresó su satisfacción por la condena, subrayando la dificultad de lograr sentencias en este tipo de delitos ambientales, que históricamente han sido ignorados.
A pesar de este logro, desde Red Yaguareté insisten en la necesidad urgente de reformar la Ley Nacional de Fauna 22.421, vigente desde hace medio siglo. Argumentan que las penas actuales resultan irrisorias frente al daño ambiental causado y que se necesitan sanciones más severas para disuadir la caza furtiva de especies protegidas.
La situación del yaguareté en Argentina sigue siendo crítica. Es uno de los países con menor cantidad de ejemplares en el mundo, y la falta de un registro nacional y cifras oficiales dificulta el seguimiento y la protección efectiva de la especie. Solo la provincia de Corrientes muestra un crecimiento en su población, lo que resalta la urgencia de medidas de conservación a nivel nacional.
Fuente original: Clarín




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