El Gobierno nacional oficializó la Ley N° 27.819, que ratifica el Acuerdo de Libre Comercio entre el Mercosur y la República de Singapur. Este pacto representa un hito, siendo la primera incursión comercial formal del bloque sudamericano en el sudeste asiático, con el objetivo de establecer una plataforma estratégica para el desarrollo económico y la atracción de inversiones en nuestro país.
El convenio entró en vigencia esta madrugada, tras la publicación del decreto 1010/2026. Suscripto originalmente en diciembre de 2023 en Río de Janeiro, Brasil, el tratado crea una zona de libre comercio para bienes y servicios. Su marco regulatorio se ajusta a las directrices de la Organización Mundial del Comercio (OMC), buscando fomentar la competencia equitativa y brindar apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas.
En cuanto a la reducción de aranceles, se implementará un cronograma escalonado. El Mercosur aplicará categorías que van desde la eliminación total de impuestos aduaneros al momento de la entrada en vigor, hasta plazos de 15 años para productos específicos, prohibiendo además nuevos incrementos impositivos sobre los bienes originarios. Para agilizar los procesos y reducir costos administrativos, el acuerdo incorpora diversas medidas de facilitación comercial, incluyendo la prohibición de restricciones cuantitativas injustificadas y pautas claras para las licencias de importación y exportación. En caso de medidas restrictivas sobre productos alimentarios esenciales, las partes deberán avisar con antelación y responder consultas técnicas en un máximo de 30 días.
Para asegurar la correcta aplicación de las reglas de origen y el acceso a los mercados, se creó un Subcomité de Comercio de Bienes y Reglas de Origen. Este organismo será el encargado de coordinar consultas técnicas y de emitir recomendaciones ante posibles discrepancias en la clasificación arancelaria. Desde la Cancillería argentina, se enfatizó que este acuerdo va más allá del simple intercambio de productos. La relación con Singapur, que cuenta con un fondo de inversiones valuado en casi 100.000 millones de dólares, se considera crucial para atraer capitales, especialmente en sectores como la provisión de minerales y fuentes de energía. Además, el capítulo de inversiones del tratado garantiza una seguridad jurídica superior a la de otros acuerdos vigentes.
Fernando Brun, secretario de Relaciones Económicas Internacionales, destacó que Singapur, con uno de los PBI per cápita más altos del mundo y un fondo de inversión de u$s 100.000 millones, es una «plataforma de inversiones» estratégica, aunque actualmente solo el cuatro por ciento de esos fondos se dirigen a América Latina. También se subrayó el interés en los minerales de la región. El funcionario de Cancillería advirtió que, si bien el avance es rápido, el bloque «está llegando tarde a estos esquemas» y se necesita «enorme dinamismo para preservar la producción y colocar productos en mercados internacionales». Durante el debate legislativo, senadores como Francisco Paoltroni defendieron la apertura comercial como una vía para reducir el atraso, mientras que otros, como Jorge Capitanich, insistieron en la necesidad de fortalecer la supervisión técnica a través de organismos como el INTA y el INTI. La normativa, con las firmas de Victoria Villarruel y Martín Alexis Menem, ya está disponible para consulta pública.
Fuente original: Infobae


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