El huracán Polo generó una profunda preocupación en las costas del Pacífico mexicano al intensificarse de forma vertiginosa. En menos de 24 horas, el sistema pasó de ser una tormenta tropical a un huracán de categoría 4, sorprendiendo a los expertos y llevando a las autoridades a tomar medidas preventivas urgentes. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) incluso pronostica que podría alcanzar la temida categoría 5 en las próximas horas.
La formación de Polo comenzó el domingo 20 de septiembre como una depresión tropical, y en cuestión de horas ya se había transformado en tormenta tropical, recibiendo su nombre oficial. La escalada continuó sin pausas: el lunes 21 por la tarde ya era un huracán de categoría 1, lo que llevó a la presidenta de México a confirmar la situación y a las autoridades de Guerrero a suspender las clases y cerrar la navegación en puertos como Acapulco.
La velocidad de su fortalecimiento fue notable. Después de alcanzar la categoría 2 el lunes por la noche, Polo cruzó la categoría 3 en apenas tres horas, llegando a la categoría 4 en la madrugada del martes. Con vientos sostenidos de 215 kilómetros por hora y ráfagas de 260 km/h, el centro del huracán se localiza a cientos de kilómetros de la costa, pero su potencia es un llamado de atención.
A pesar de su impresionante fuerza, los pronósticos actuales indican que el huracán Polo se moverá hacia el noroeste y luego al oeste, alejándose progresivamente del litoral de Jalisco. Esto significa que, por el momento, no se espera que toque tierra en México, aunque su cercanía y la magnitud de sus vientos generan alertas por oleaje elevado y lluvias intensas en las zonas costeras.
Fuente original: Infobae

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