El reconocido actor Alejandro Awada, conocido por su bajo perfil en lo que respecta a su vida personal, sorprendió al público al abrirse y compartir uno de los episodios más traumáticos que vivió su familia. Durante su participación en el programa «PH: Podemos Hablar» de Telefe, Awada recordó el secuestro de su padre, Abraham Awada, ocurrido en agosto de 2001, un hecho que lo marcó profundamente.

Frente a Andy Kusnetzoff y los demás invitados, el intérprete reconstruyó aquellos días de incertidumbre y reveló, por primera vez, detalles inéditos. Contó que su padre era un empresario con una relación cercana a Carlos Saúl Menem, quien había sido presidente. Esta cercanía, que incluso los secuestradores malinterpretaron al ver a Menem llegar en helicóptero al club de golf donde Abraham jugaba, fue el motivo por el cual los delincuentes creyeron que obtendrían un gran beneficio al capturarlo.

En un momento de profunda emoción, Awada hizo una pausa antes de confesar una parte de la historia que había guardado celosamente: «Esto es lo que no sé si tengo que contar, pero bueno, ya estoy en el juego. Juntamos la guita y voy yo», admitió. El actor describió el pánico que sintió: «Temblaba, eh. Nunca en mi vida tuve tanto miedo». Explicó que, a pesar de contar con el apoyo de especialistas policiales, el primer intento de entregar el dinero fue fallido, ya que se equivocó de lugar. Hubo un segundo intento con la misma suerte, hasta que una tercera entrega, gestionada por un negociador experto, finalmente permitió la liberación de su padre tras una semana de cautiverio.

Lo que más grabó en la memoria de Alejandro fue la primera reacción de Abraham al recuperar su libertad. Aunque sus padres estaban separados, el primer instinto de su padre fue tomar un taxi e ir directamente a la casa de su exesposa, buscando el reencuentro con sus seres queridos después de la terrible experiencia. Un gesto que, más allá del drama, mostró la humanidad y el deseo de volver a la contención familiar.

Fuente original: La Nación