El Gobierno nacional, bajo la administración de Javier Milei, ha formalizado un acuerdo con Starlink, la empresa de Elon Musk, para proveer conectividad a 6000 escuelas rurales en todo el país. La decisión generó una fuerte controversia debido a la ausencia de una licitación pública y al costo significativamente mayor que el servicio que podría ofrecer la empresa estatal ARSAT.

El convenio, gestionado por el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), implica una inversión de casi 21.9 millones de dólares del Fondo del Servicio Universal (FSU). Starlink aportará unos 10 millones de dólares en equipamiento y los primeros dos años de servicio, mientras que el Estado argentino destinará cerca de 11.9 millones de dólares para instalación, soporte técnico y un tercer año de conectividad. Una vez finalizado este período inicial, las provincias y municipios adheridos al programa deberán afrontar el costo del servicio, que según especialistas, podría triplicar el valor de las prestaciones de ARSAT.

La celeridad del proceso y la falta de un concurso público son los principales puntos de crítica. Expertos en telecomunicaciones, como Martín Becerra, cuestionaron que la propuesta de Starlink fuera aprobada en apenas nueve días sin una evaluación técnica exhaustiva ni una consulta previa para determinar las escuelas beneficiadas. Además, el Fondo del Servicio Universal, que se nutre del 1% de los ingresos de las empresas de telecomunicaciones (incluida Starlink), estaría siendo utilizado para financiar a un competidor directo de otras compañías que también contribuyen a dicho fondo.

Delegados de ARSAT, como la Licenciada Daiana García, advierten que esta operación no solo desfinancia a la empresa estatal, sino que también debilita una infraestructura estratégica construida con recursos públicos durante años. ARSAT ya conecta a más de 1.800 escuelas satelitalmente y otras 11.000 a través de fibra óptica, y afirma tener la capacidad de ampliar sus servicios a un costo mucho menor. El gobierno incluso le debería más de 60 millones de dólares a ARSAT por servicios ya prestados, según datos de la empresa. La discusión se enmarca en un debate más amplio sobre el rol estratégico de las empresas estatales y la soberanía tecnológica nacional.

Fuente original: Chaco Día por Día