La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) lanzó una serie de prohibiciones que impactan directamente en la seguridad de los consumidores argentinos. A través de diversas disposiciones publicadas en el Boletín Oficial, el organismo regulador ordenó retirar del mercado productos de limpieza, cosméticos inyectables, rellenos faciales falsificados, equipos estéticos y hasta un medicamento, todos ellos por graves irregularidades que ponían en riesgo la salud pública.
Entre las medidas más destacadas, la ANMAT prohibió la elaboración, comercialización y distribución de todos los productos domisanitarios de las marcas ‘Desolimp’ y ‘Lenis’. La investigación sobre ‘Desolimp’ se inició por una denuncia de un usuario y reveló que la empresa no tenía registros ante el organismo, ni en la autoridad sanitaria de Santa Fe, y que su domicilio declarado era inexistente. Similar situación ocurrió con ‘Lenis’, cuyos productos tampoco contaban con la inscripción obligatoria ni con un establecimiento responsable habilitado, abarcando desde lavandinas hasta repelentes y artículos para piscinas.
La lupa de la ANMAT también se posó sobre el sector estético y médico. Se prohibió el uso y comercialización de productos inyectables para tratamientos de belleza de las marcas ‘BIO BELLE’ y ‘BELLE FORME’, luego de la denuncia de una paciente que sufrió daños tras su aplicación. Se constató que estos artículos no estaban registrados y sus fabricantes no tenían habilitación. Además, se retiró del mercado un lote específico del relleno facial ‘SCULPTRA®’ por ser presuntamente falsificado, una alerta emitida por la propia empresa titular. También se prohibieron equipos de la marca ‘Medical Advance’ por no contar con la habilitación necesaria ni poder acreditar su seguridad.
Finalmente, una medida de particular gravedad afectó a un medicamento. La ANMAT prohibió el uso y distribución del producto ‘QUESTRAN – POLVO PARA SUSPENSIÓN ORAL’, lote 0053, después de que la firma Química Ariston denunciara el robo de estas unidades. Al desconocerse su condición y estado de conservación tras el hurto, el organismo decidió retirarlas para garantizar la calidad, seguridad y eficacia de lo que llega a los pacientes. Estas acciones refuerzan el compromiso de la ANMAT con la protección de los ciudadanos ante productos que no cumplen con las normativas vigentes.
Fuente original: Clarín

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