Samahara Lobatón llegó a Miami dispuesta a competir por USD 100.000 en La Prisión del Destino 2 , pero el reality de convivencia le deparó algo que no figuraba en el guion: un reencuentro cara a cara con Youna , el barbero y padre de su hija mayor, que en pocos días escaló de tensión contenida a pelea abierta, acusaciones de celos y un llanto que la influencer peruana no pudo evitar frente a las cámaras.

La expareja —los únicos peruanos del elenco internacional— protagonizó varios choques desde el primer día. El primero ocurrió en el arranque mismo del programa, cuando los conductores le preguntaron a la hija de Melissa Klug si existía la posibilidad de retomar el vínculo con el barbero. La respuesta de Lobatón fue un portazo en cámara: “Él sueña conmigo. Ya las cenizas las evaporamos. Ya no hay nada. Tengo que ver cómo van los días, si nos hablamos o no. Me tiene bloqueada de WhatsApp, de Instagram. Pregúntenle a él.”

Youna fue llamado al frente de inmediato. En lugar de bajar la temperatura, elevó la apuesta y la acusó de celosa: “Pregúntale por qué no hablo con ella. No me deja salir con nadie, si las llamadas son para reclamos, ¿para qué voy a contestar? ” Lobatón no tardó en responder con lo que, según dijo, son pruebas concretas: “Menos mal tengo cámaras en mi casa, los pantallazos cuando me cela y no me deja ser. Salí del reality y me llamaba, me decía con quién estaba. Esa es tu inseguridad y no la mía.”

Antes de ese enfrentamiento en vivo, Samahara ya había disparado en privado. En una conversación grabada dentro de la casa, la influencer describió sin filtros cómo fue su relación con el barbero en los primeros tiempos: “ Youna fue una basura el primer año , cuando di a luz, cuando tuve a mi hija, fue terrible y yo estaba enamoradísima de él, yo me moría por él. Después los papeles se invirtieron, él se moría por mí y yo ya no quería cuando decidió las cosas bien.”

La misma noche, Lobatón sumó otro balance sombrío sobre su vida sentimental: “No me han tocado hombres buenos, aunque conozco a un par. No puedo decir que todos son malos.” Y agregó que sus embarazos tampoco le dejaron recuerdos agradables: “Mi última gestación fue normal, pero no tengo recuerdos de un embarazo bonito. Nunca me pegaron cachos, o se iban de la casa, o no llegaban a dormir.”

La producción intentó un acercamiento entre la expareja con una cena. El resultado fue el opuesto. Durante el encuentro, Youna aseguró que, de haber convivido con los hijos menores de Samahara —los que tiene con Bryan Torres—, les habría dado el mismo trato que a la hija que tienen ambos: “¿Qué hubiera pasado con tus hijos? Te hubiera dado el mismo trato, el mismo amor a tus hijos que le doy a mi hija.”

Lobatón cuestionó esa certeza y le recordó una conversación que habrían tenido después de La Granja VIP Perú : “¿Qué hubiera pasado si yo hubiera venido con mis hijos y después tú me hubieras odiado? Nada más te estoy preguntando eso, como me odias ahora.”

Youna negó el odio y fue más lejos: trajo a la conversación a Bryan Torres, el padre de los otros dos hijos de Samahara, y lo acusó de haberle faltado el respeto a su hija al discutir con la influencer delante de ella. “Se pelea contigo delante de mi hija y yo tengo que perdonarlo. Le falta el respeto delante de mi hija como se le da la gana y grita delante de mi hija. ¿Tú y yo peleamos delante de ella? No, y tengo que permitir que otro hombre grite. Yo soy humano y respeto a tus hijos.” Samahara lo contradijo de plano: “Tú no respetas a nadie.” El barbero le exigió un ejemplo concreto: “¿No respeto a tus hijos? Dime un acto de falta de respeto hacia tus hijos. Dímelo en mi cara.”

La conversación terminó con Lobatón quebrada en llanto, sin poder sostener el intercambio.

El conflicto tuvo un tercer capítulo, esta vez con el ingrediente de los celos. Youna reveló que un amigo le había sugerido hacer un shiping —un coqueteo para el público— con Sheila, otra integrante del reality, y acusó a Samahara de molestarse por eso. “¿Qué te molesta? Que mi amigo me dijo que haga un chipeo con Sheila. ¿Por qué te molesta? No seas mentirosa. Eso te molesta.” Y remató con una acusación que Lobatón rechazó: “Tú tienes un novio en Perú, Samara.” Ella lo desmintió. Él insistió: “Cuando entré a tu TikTok para editar un video, vi cosas que no eran de una amistad. La gente se va a dar cuenta de lo mentirosa que eres.”

Hubo también un choque más físico y cotidiano: durante una actividad de juego en la piscina, Youna se sumó como juez sin que lo hubieran convocado. Samahara lo frenó en seco delante de todos: “¿Por qué te autopones si yo estaba antes que tú? Párate, que yo soy la jueza. Él no me va a sacar.” El barbero se retiró al sillón y negó haber querido generar conflicto, pero después dijo ante las cámaras: “Me ha dicho maric***, toda la vida le gusta faltar el respeto.”

La escalada terminó con Lobatón abandonando la casa. A pesar de que sus compañeros intentaron detenerla, la peruana no cedió. Semanas antes, en Magaly TV, La Firme , había explicado su motivación para cruzar el Atlántico y encerrarse un mes en Miami: “Si yo gano, le voy a comprar una casa a mis hijos. Esa es mi meta con ese premio.” Por ahora, el camino hacia los USD 100.000 pasa por convivir con quien, según ella misma, “fue una basura” cuando más lo necesitaba.

Fuente original: Infobae

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