Ferro Carril Oeste se impuso por la mínima diferencia, 1 a 0, ante All Boys en un vibrante encuentro correspondiente a la fecha 26 de la Primera Nacional. Sin embargo, el resultado quedó opacado por las controversiales decisiones del árbitro Daniel Zamora, quien se convirtió en el centro de las críticas por parte de ambos equipos.

El único tanto del partido llegó a los 56 minutos del segundo tiempo, de penal, y fue convertido por Emanuel Dening. La jugada que derivó en la pena máxima generó un fuerte debate: Zamora sancionó una mano del defensor de All Boys, Alejo Tabares, tras un remate al arco. A pesar de las enérgicas protestas del conjunto de Floresta, que argumentaban que el brazo de Tabares estaba pegado al cuerpo, el juez mantuvo su decisión, considerando una posición antinatural.

Minutos después de este gol, la polémica volvió a encenderse cuando All Boys reclamó airadamente otro penal, esta vez a su favor. Tras un centro al área de Ferro, el futbolista Iván Zafarana cayó al suelo por un supuesto agarrón, pero el árbitro desestimó la infracción. Previamente, Ferro también había sufrido una decisión controvertida: la expulsión directa de Mateo Benegas por una fuerte entrada, una acción que los hinchas del Verdolaga consideraron excesiva.

Con esta victoria, Ferro no solo encadenó su tercer triunfo consecutivo, sino que se afianzó en lo más alto de la tabla de posiciones, alcanzando los 52 puntos y alimentando su sueño de ascenso a la máxima categoría, una meta que persigue desde hace 26 años. Por su parte, All Boys, con 27 unidades, se complicó en la lucha por no descender, a pesar de haber llegado al partido con el ánimo en alto tras vencer a Nueva Chicago en el clásico.

Fuente original: La Nación