Marta Fort, la joven heredera del recordado Ricardo Fort, está decidida a construir su propio camino en los medios. A sus 22 años, lejos de conformarse con el lujo de su apellido, debuta como conductora con el programa «Fort Night Show» en el canal de streaming Blender. Con una personalidad fuerte y sin filtros, Marta busca consolidar una imagen propia, desvinculada de la fortuna familiar que, según ella, la persigue desde muy chica.
El nuevo ciclo, que se emitirá los miércoles a las 21:30, evoca el programa que su padre tuvo en América TV, pero con una estética renovada inspirada en el Miami de los ’90. Esta oportunidad llega tras su exitosa incursión como notera para Blender durante el Mundial en Estados Unidos, donde su espontaneidad conectó rápidamente con el público. Esa experiencia, sumada a otras como la de cajera en un supermercado Coto, demuestran su versatilidad y sus ganas de explorar diferentes facetas.
En diversas entrevistas, Marta ha dejado en claro su postura. Recientemente, confesó haber realizado algunos retoques estéticos y se mostró «sincericida» sobre su evolución personal, incluso calificando de «pelotuda» una pregunta de Mario Pergolini. Sin embargo, lo que más la enfurece es la constante referencia a su herencia. «Desde los 14 años estoy respondiendo preguntas sobre que soy millonaria, sobre la herencia, sobre mi papá y plata, plata, plata… Me cansé de eso», afirmó con contundencia.
La joven influencer insiste en que su objetivo es ser reconocida por su trabajo y sus proyectos, no por su patrimonio. «Justamente yo estoy haciendo estos proyectos, estoy trabajando para que el día que me hagan una entrevista no me hablen más de plata. Que tengan cosas más interesantes para decir y que lo menos interesante sea que soy millonaria», sentenció. Con esta nueva etapa, Marta Fort busca honrar el legado artístico de su padre, pero con su propia voz y estilo.
A pesar de haber atravesado momentos difíciles, incluyendo la temprana pérdida de su padre, Marta asegura estar en su mejor momento, enfocada en su carrera y con proyectos futuros como una marca de ropa propia. Su hermano Felipe, aunque más reservado, la apoya y bromea sobre su intensa actividad laboral, un reflejo de la pasión que Marta pone en cada paso de su ascendente trayectoria.
Fuente original: Clarín

Deja una respuesta