La interrupción del tránsito en la Panamericana Sur , entre los kilómetros 699 y 731, ha dejado a cientos de vehículos varados y ha provocado un desabastecimiento crítico de GLP en las regiones de Arequipa y Tacna. La emergencia, causada por huaicos y deslizamientos, ha generado pérdidas estimadas en 200 millones de soles , afectando a más de 70.000 personas y obligando a las autoridades a implementar un puente aéreo para evacuar a los ciudadanos más vulnerables.

Desde hace una semana, las cisternas que trasladan combustible desde la planta de Pisco no logran llegar a sus destinos debido a que la vía se encuentra obstruida. La Asociación de Grifos y Estaciones de Servicios de Arequipa estimó que el 40 % de los establecimientos ya agotó sus reservas. Esta escasez ha impactado directamente en el bolsillo de unos veinte mil taxistas, quienes han visto cómo el precio por galón de GLP se incrementó de S/ 7,40 a S/ 8,50, obligando a ajustar las tarifas del servicio.

La crisis de suministro ha paralizado a gran parte del parque automotor destinado al transporte público. En Tacna , la situación es crítica: los conductores de taxis y mototaxis reportan que la mayoría de los servicentros no cuentan con stock. Ante la persistencia del bloqueo, los administradores de los grifos evalúan alternativas logísticas, como desviar las unidades por la ruta Cusco-Puno-Tacna, una medida que, aunque necesaria, elevaría los costos operativos.

El desabastecimiento no solo afecta el precio del combustible , sino la operatividad de los vehículos que han quedado atrapados en la zona del desastre. Muchos conductores informaron que sus unidades sufrieron desperfectos mecánicos tras permanecer días varados en el lodo. “Tenemos nuestro carro atrapado hace unos tres kilómetros. Hemos decidido venir a caminar para buscar alimento”, señaló uno de los transportistas afectados, quien describió jornadas sin comida ni servicios básicos.

El impacto humano de los bloqueos ha sido profundo. Cientos de pasajeros , incluyendo niños y adultos mayores, quedaron atrapados en buses interprovinciales desde el domingo por la noche. Ante la falta de agua y alimentos, la solidaridad de los habitantes de la localidad de Atico se convirtió en el principal sustento de los viajeros.

Para atender la emergencia, la Fuerza Aérea del Perú (FAP) ejecutó un puente aéreo que permitió el traslado de 653 personas a zonas seguras. A través de 18 vuelos, se priorizó la evacuación de grupos vulnerables, incluyendo a una mujer en estado de gestación que presentaba síntomas de parto. “Estoy desde el día domingo acá con mis hijos. Estamos sin comer ni beber agua”, relató una de las pasajeras rescatadas, reflejando la angustia vivida durante seis días de incertidumbre.

La magnitud del daño supera el ámbito del transporte. Según el dirigente del Terrapuerto de Arequipa , cada día se cancelan unos 160 viajes, lo que perjudica directamente a 1.500 pasajeros diarios. La paralización de la cadena productiva regional es severa, con pérdidas estimadas por los gremios empresariales en 200 millones de soles.

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) informó que, tras intensas labores de limpieza, se logró habilitar un pase restringido en la zona de Quebrada Honda. La entidad detalló que se ha atendido más del 96 % de los 15 kilómetros afectados de la vía que une a Lima con el sur del país. Por su parte, la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, visitó uno de los tramos bloqueados para recoger los pedidos de los damnificados y solicitar la declaratoria de estado de emergencia. Con la habilitación progresiva de un carril, se espera que en las próximas horas se inicie la reactivación de los sectores económicos más golpeados.

Fuente original: Infobae

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