El gobierno de Perú oficializó la declaración de Estado de Emergencia en varios distritos del departamento de Junín, en la sierra central del país, tras un potente sismo de magnitud 5.1. El movimiento telúrico, que sacudió la región en la noche del pasado 18 de julio, provocó una lamentable cifra de seis personas fallecidas, decenas de heridos y cuantiosos daños materiales en viviendas e infraestructura esencial. Los distritos de Chongos Bajo, San Juan de Iscos, Chupuro, Viques y Huacrapuquio son los más afectados por esta medida.
Según el informe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), el epicentro del temblor se localizó a siete kilómetros al sur de Chupaca, con una profundidad de 24 kilómetros. La intensidad del sismo alcanzó niveles IV-V, impactando de lleno en localidades como Chongos Bajo, donde la plaza principal de Pumpunya se convirtió en un punto de encuentro para el dolor de las familias que perdieron a sus seres queridos. Los reportes oficiales confirman que, además de las víctimas fatales, al menos 32 personas resultaron heridas y más de 350 habitantes quedaron damnificados, con 52 viviendas destruidas y cortes de energía eléctrica en varias zonas.
La Presidencia del Consejo de Ministros, en colaboración con el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), determinó que la magnitud de la catástrofe superó la capacidad de respuesta de las autoridades regionales de Junín. Por esta razón, el Ejecutivo peruano decretó el Estado de Emergencia por un plazo de 60 días calendario. Esta medida busca facilitar la implementación de acciones inmediatas y excepcionales para atender a la población afectada y rehabilitar las zonas dañadas, con la participación coordinada de diversos ministerios y organismos clave.
El decreto también establece que se podrán entregar donaciones de bienes y servicios esenciales, como medicamentos, alimentos, ropa, materiales de construcción y equipos médicos, para asistir a los damnificados. La financiación de estas operaciones provendrá del presupuesto institucional de los organismos involucrados, sin afectar el Tesoro Público. Mientras tanto, las autoridades peruanas mantienen la vigilancia ante posibles réplicas y continúan trabajando incansablemente para brindar asistencia médica, alojamiento temporal y apoyo para la reconstrucción de viviendas a la población de Junín.
Fuente original: Infobae

