El rey Felipe VI de España ha expresado su profunda consternación y ha calificado de «sorprendente y, de alguna forma, intolerable» que aún hoy existan personas que «jalen a los responsables de todo ese dolor» causado por la organización terrorista ETA. Estas declaraciones fueron realizadas en un reciente documental de Netflix que aborda la historia de Miguel Ángel Blanco, el concejal secuestrado y asesinado por ETA en 1997, un crimen que conmovió a toda España.
En la producción titulada ‘Miguel Ángel Blanco: las 48 horas que lo cambiaron todo’, dirigida por Jon Sistiaga y Juanjo López, el monarca enfatiza la importancia de preservar la memoria de las víctimas del terrorismo. Subrayó que las nuevas generaciones, que no experimentaron directamente el flagelo de ETA, deben comprender que la actual convivencia democrática en España fue forjada a través de un «camino muy duro, de sufrimiento, de dolor y de pérdidas de vidas».
Felipe VI compartió sus propias vivencias y sentimientos respecto al secuestro y asesinato de Blanco, un episodio que, casi tres décadas después, sigue evocando en él una «misma tristeza y la misma indignación». Rememoró cómo aquel suceso marcó a toda una generación, incluyendo la suya, y cómo el país entero siguió con angustia las 48 horas de su cautiverio, sintiendo una conexión personal con la víctima a medida que se conocían detalles de su vida.
El entonces Príncipe de Asturias también relató la compleja decisión de viajar a Ermua tras el asesinato, en un momento donde el terrorismo aún era muy activo. Explicó que, a pesar de los riesgos de seguridad, se consideró fundamental que la Corona manifestara su «basta ya» colectivo de manera presencial y contundente, transmitiendo un mensaje de apoyo y repulsa que fuera «próximo física y emocionalmente» a la sociedad española.
Fuente original: Infobae


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