El fútbol mundial siempre tiene a los ojos puestos en los árbitros, y en un reciente encuentro de los cuartos de final del Mundial 2026 (NdR: se asume que es un error del original y se refiere al 2022), el juez argentino Facundo Tello fue protagonista de una jugada clave. En un vibrante partido entre Francia y Marruecos, disputado en Boston, Tello tuvo que tomar una decisión que generó debate, pero que, tras un análisis exhaustivo, se confirmó como acertada.
La acción ocurrió a los 25 minutos del primer tiempo, cuando la estrella francesa Kylian Mbappé incursionó en el área marroquí. Allí, el defensor Noussair Mazraoui intentó cortar la jugada con una barrida, pero terminó derribando al atacante galo. Facundo Tello, bien posicionado, no dudó y señaló el punto penal de inmediato. La jugada fue revisada por el VAR, a cargo de Hernán Mastrángelo, quien tras unos instantes de análisis, ratificó la decisión del árbitro principal.
Sin embargo, la ejecución del penal no tuvo el desenlace esperado para Francia. Mbappé, buscando su gol número 20 en Mundiales, remató de manera poco potente, abriendo el pie derecho hacia el palo izquierdo del arco defendido por Bono. El arquero marroquí adivinó la intención y contuvo el disparo sin mayores dificultades, frustrando así la oportunidad de abrir el marcador para el equipo de Didier Deschamps.
Desde el punto de vista técnico, la sanción de Tello fue completamente correcta. La infracción de Mazraoui sobre Mbappé fue clara: el defensor se lanzó de forma imprudente, sin control del balón, y el contacto se produjo directamente sobre los pies del delantero, impidiéndole continuar con la acción ofensiva. Esta falta, catalogada como imprudente, justifica plenamente la pena máxima.
La actuación de Facundo Tello no solo se destacó por la corrección de su fallo, sino también por su manejo procedimental. El árbitro argentino demostró un excelente celo arbitral, controlando a los jugadores, esperando pacientemente la confirmación silenciosa del VAR y solo después de recibir el «conforme» dio la orden para la ejecución. Además, la secuencia de la atajada de Bono, sin adelantamientos indebidos, completó una jugada bien resuelta en todos sus aspectos técnicos y de protocolo. Tello mantuvo el control del juego, sancionando 12 faltas sin necesidad de mostrar tarjetas amarillas en la primera mitad.
Fuente original: Infobae



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