Un fuerte cruce de acusaciones sacude la escena política colombiana. El presidente saliente, Gustavo Petro, utilizó sus redes sociales para denunciar un supuesto financiamiento ilegal desde el extranjero en favor de la campaña del presidente electo, Abelardo De La Espriella. Esta grave imputación generó una inmediata respuesta del abogado estadounidense Dan Newlin, quien calificó los dichos como «totalmente falsos» y exigió una retractación pública.
La controversia se intensificó luego de que Petro cuestionara la transparencia de las últimas elecciones presidenciales. El mandatario sugirió que la campaña de la denominada «Patria Milagro» habría violado la Constitución colombiana, que prohíbe el ingreso de dinero foráneo a las contiendas electorales, sembrando dudas sobre la legitimidad del proceso.
Ante la seriedad de los señalamientos, que lo vinculaban con un presunto delito electoral y lavado de activos, Dan Newlin emitió un comunicado oficial dirigido a la Casa de Nariño. En él, desmintió categóricamente las afirmaciones de Petro, aclarando que su cercanía con De La Espriella es «netamente ideológica» y no financiera.
Newlin fue enfático en su defensa, declarando: «No he contribuido con un solo dólar, ni un solo centavo, directa o indirectamente, a su campaña. Mi apoyo al presidente electo Abelardo de la Espriella ha sido estrictamente personal; se ha basado en mi amor por la democracia y el país». Además, el influyente jurista de Florida negó haber realizado pagos a empresas de redes sociales para la campaña y ofreció abrir sus cuentas personales a cualquier auditoría internacional para demostrar la transparencia de sus acciones.
La acusación específica de Petro señalaba una inversión de 1.8 millones de dólares por parte de Newlin en la empresa «Meta» para la campaña de De La Espriella y en contra de un excandidato. El presidente saliente cuestionó si este supuesto apoyo estaba registrado en las cuentas de campaña y ante el Consejo Nacional Electoral. La disputa escala la tensión política en Colombia, con Petro incluso arremetiendo contra el avance del proceso institucional y calificando la jornada electoral como un «supuesto fraude coordinado».
Fuente original: Infobae

